viernes, 8 de marzo de 2019

¿Qué es la andragogía?

Hoy entendemos por andragogíaa la disciplina que se ocupa de la educación y el aprendizaje del adulto. De esta manera, se establece una diferencia con el concepto de pedagogía,el cual se aplica a la educación del niño (como lo establece su etimología).

De acuerdo a Ortiz Jiménez, citado por Cazau[1]: "El concepto de andragogía es un neologismo propuesto por la UNESCO en sustitución de la palabra pedagogía, para designar la ciencia de la formación de los hombres, de manera que no se haga referencia a la formación del niño, sino a la educación permanente".

El siguiente cuadro nos muestra la diferencia etimológica que mencionamos anteriormente:





 Para seguir profundizando en esta diferenciación de conceptos se presenta a continuación un cuadro extraído desde el sitio Web del Sence[2]y que muestra las diferencias entre un acto pedagógico orientado hacia la educación escolar formal y un acto andragógico. La idea ha sido no exponerlos de manera antagónica, sino más bien establecer algunas características diferenciadoras que faciliten la comprensión de ambos conceptos.

  

Diferencias entre el acto pedagógico y el acto andragógico


ACTO PEDAGÓGICO
ACTO ANDRAGÓGICO
• Niño / Joven
• Formativo
• Educador: Formador
• Desarrollo de la individualidad
• Traspaso de contenidos
• Acepta
• No discrimina
• Obligado
• Dependiente
• Escasa experiencia
• Dispone de tiempo
• Utilidad mediata
• Necesita ayuda, orientación.
• Adulto
• Orientador
• Educador: Facilitador
• Visión de la vida
• Intercambio de experiencias
• Cuestiona
• Selecciona
• Libre / Voluntario
• Independiente
• Con experiencias
• Tiempo limitado
• Utilidad inmediata
• Responsable de sus actos.
Fuente: Departamento de Capacitación en Empresas, Sence

Podemos darnos cuenta de que la andragogía es una disciplina que estudia la planificación, aplicación y evaluación de intervenciones educativas con adultos, las cuales se insertan en un contexto psicosocial diferente al del educando escolar, a la vez que se relacionan con una formación permanente para la vida.

Por ello, su modelo responde ampliamente a los requerimientos de la formación continua, la cual se entiende como todas “aquellas formas de enseñanza o formación seguidas por las personas que han dejado la educación formal a un nivel tal, que están ejerciendo una profesión o que han asumido responsabilidades de adulto en una sociedad dada”(UNESCO, 1993). 

Esta disciplina se hace cargo de los estudiantes adultos, quienes personifican la creciente preocupación por el desarrollo de los recursos humanos en una sociedad marcada por la globalización y por el crecimiento exponencial del conocimiento y la información. 

La andragogía ha evolucionado junto con otras ciencias humanistas como la psicología, por lo que podemos observar influencias de los enfoques constructivistas y cognitivistas del aprendizaje (y actualmente el conectivista, ligado al aprendizaje en red en una sociedad del conocimiento).

Desde esta perspectiva, las teorías andragógicas se preocupan del contexto en el que se realiza la formación, el clima predominante, las motivaciones y necesidades de los participantes, sus conocimientos previos, sus habilidades cognitivas frente al aprendizaje, los diversos estilos cognitivos y las potencialidades de las redes sociales para el aprendizaje. Todos estos elementos pueden actuar favorable o desfavorablemente en una experiencia de formación, por lo que considerarlos permitirá al tutor apoyar las actividades educativas.

Por otra parte, de acuerdo a esta corriente, al momento de dar inicio a un proceso de tutoría es necesario considerar la interacción con los pares, la negociación y la validación de conocimientos, la flexibilidad cognitiva y social, el reconocimiento de la dimensión individual del proceso de aprendizaje y la primacía en la coordinación de los procesos colectivos que se llevarán a cabo.



El proceso de aprendizaje en los adultos


Como hemos visto, la educación ya no se reduce al período escolar del niño y el adolescente. Aprender implica un cambio permanente que se produce a lo largo de la vida del aprendiz. En este sentido, la educación de adultos es concebida como un proceso continuo que consiste en adquirir conocimientos sobre el mundo que nos rodea y en utilizar la experiencia pasada para organizar una nueva representación de esos conocimientos e integrarlos en nuestra vida.

El aprendizaje involucra no sólo las capacidades cognitivas del ser humano, sino también las síquicas, afectivas y sociales. Cada uno de nosotros aprende según su origen, su edad, su historia, su capacidad de comprender el mundo que le rodea.

De esta manera, los nuevos conocimientos establecerán relaciones con la información anterior, obteniendo nuevos significados y nuevas respuestas. Sólo así, estos (los nuevos conocimientos) podrán producir un efecto sobre el conjunto de nuestra existencia, cambiando nuestra percepción, comportamiento y cuyo resultado será una nueva toma de conciencia.

Por todas estas razones el aprendizaje debe ser un proceso interno que respete el ritmo del estudiante, los tiempos y los espacios propios.  Es importante entonces comprender que el aprendizaje en los adultos surge a partir de una necesidad personal, por una genuina motivación por instruirse, que es muy propia y particular.

A diferencia de los niños, los adultos tienen conciencia de sus necesidades educativas y son lo suficientemente maduros como para seleccionar los medios para educarse y decidir de qué forma desean hacerlo. Además, están adecuadamente experimentados a través de la vida y el trabajo, lo cual les permite razonar y aplicar conocimientos particulares a su rango de experiencia, para ser capaces de escoger cuándo y dónde estudiar y aprender, pudiendo medir los costos de dicho aprendizaje (ya sea en términos de tiempo, dinero u oportunidades perdidas). 

Frente a esto, no solamente es el educador o tutor quien debe modificar sus prácticas tradicionales de enseñanza y adaptarlas al estudiante adulto, sino que también este último debe acomodarse a esta nueva situación, pasando de un rol pasivo, de mero receptor de información (como el desempeñado durante su periodo escolar), a un rol mucho más participativo y activo, convirtiéndose en el centro y en el responsable de su propio proceso de aprendizaje. 

Esto último determina el sentido profundo de la función que cumplen los tutores en educación a distancia (y que analizaremos en profundidad en el módulo 5 de este curso): convertirse en facilitadores y favorecedores de un proceso de aprendizaje que será llevado a cabo por el propio estudiante adulto.


Características del adulto que aprende

Este nuevo concepto de educación desafía a quienes trabajan con adultos a reflexionar sobre las debilidades que presentan las actuales prácticas pedagógicas y a descubrir aquellas características de los adultos que favorecen un sistema de enseñanza más horizontal y participativo. 

A partir de lo anterior, revisaremos algunas de las características de los adultos en situaciones de aprendizaje(Knowles, 1995):

Predisposición para el aprendizaje.El adultoexperimenta la necesidad de conocer o ser capaz de realizar algo de manera más efectiva; ha alcanzado un grado importante de autonomía y, en función de ella, es capaz de tomar a su cargo variados aspectos del aprendizaje. Además, el adulto toma sus decisiones, hace elecciones y asume la responsabilidad de ello. Este aspecto es el que determina su rol como participante activo y como centro de su proceso de aprendizaje. 

El adulto posee experiencias que constituyen un recurso importantísimo para  proceso de aprendizaje, pues sirven como referente para relacionar los nuevos conocimientos. Siempre debe considerarse el hecho que el adulto no es un papel en blanco (o tábula rasa, como ya mencionamos) y que, por el contrario, se enfrenta a esta situación de aprendizaje con mucha información y conocimientos adquiridos que, de una u otra manera, se confrontan con los nuevos datos que va recibiendo. 

 La capacidad y la motivación del adulto para aprender. Normalmente esta motivación se la relaciona con condiciones externas, como por ejemplo exigencias de trabajo. Pero también existen disposiciones internas muy profundas como son la necesidad de elevar la autoestima, de obtener el reconocimiento de otros o mejorar la calidad de vida, entre otros aspectos. El adulto que se incorpora a un proceso de aprendizaje sabe lo que quiere y lo que necesita, por lo que su interés en aprender influye positivamente en el desarrollo del proceso. 

La orientación del aprendizaje en función de tareas puntuales y específicas. El adulto tiene necesidades propias y, por lo tanto, percibe la utilidad del aprendizaje en una aplicación inmediata. Es de vital importancia que el estudiante adulto sienta desde el comienzo de su proceso de aprendizaje que sus necesidades serán satisfechas, es decir, que dicho proceso será capaz de proporcionarle aquello que busca. El adulto mira la formación como un camino para mejorar su capacidad de resolver problemas y afrontar el mundo actual.

Para el adulto que aprende adquiere gran valor el hecho que su aprendizaje esté centrado en las actividades propias de su vida, sean estas de tipo laboral o personal. En consecuencia, lo más apropiado para el aprendizaje de este tipo de estudiante es incluir actividades y ejemplos de situaciones reales, de modo que pueda analizarlas y vivirlas de acuerdo con su proyecto personal de vida y con las experiencias acumuladas. Sólo bajo estas condiciones, el proceso de aprendizaje cobra gran importancia y se hace significativo para el adulto.

 

Los determinantes personales del aprendizaje en los adultos

Actualmente la preocupación de los estudiosos del aprendizaje se ha trasladado desde una visión centrada en el control de la conducta que cambia, hacia una perspectiva enfocada hacia el crecimiento humano. Esta última visión se traduce en la adquisición de competencias y en la actualización del potencial humano. Todo esto teniendo como base la naturaleza social de todo el proceso de aprendizaje.

Así, aparecen ciertos factores determinantes del aprendizaje en adultos que pueden influir favorable o desfavorablemente y están presentes en todo acto de aprendizaje. Estos factores son tanto medioambientales como de orden personal. Los primeros (los medioambientales) requieren que las personas nos adaptemos a lo que nos rodea; los aspectos personales, en tanto, precisan que nos conozcamos a nosotros mismos. Es por ello que en esta oportunidad hemos querido enfocarnos en estos últimos (los factores personales).

Entre los determinantes de orden personal encontramos los siguientes:

·     Objetivos claros y concretos, elegidos y valorizados.Como ya se ha dicho, el adulto sabe por qué y para qué está en una situación de aprendizaje.

·  Logros y éxitos deseados intensamente o con ansiedad. Producto de su alta motivación, cada logro alcanzado implicará una ganancia inmediata y una necesidad satisfecha.
·     Preocupación ante el fracaso. El adulto tiene plena conciencia de la importancia de un aprendizaje exitoso y valora la posibilidad de seguir aprendiendo a pesar del paso de los años, por lo que el fracaso es una preocupación constante.

·     Posible susceptibilidad e inseguridad ante las críticas. Como lo demuestran trabajos como los de Knowles (1990) y otros especialistas en esta materia, a los adultos les resulta mucho más fácil aprender cuando se consideran a sí mismos como competentes en su aprendizaje y cuando se les reafirma esa autopercepción. Ellos necesitan constantemente recibir retroalimentación positiva respecto de sus procesos, ya que muchas veces se sienten inseguros ante un nuevo desafío de aprendizaje después de tanto tiempo de estar alejados de los sistemas de enseñanza.

·    Fuentes de conocimientos heterogéneas.Cada uno de los estudiantes adultos trae consigo una gran diversidad de experiencias y de conocimientos. A la luz de sus propias vivencias estos estudiantes pueden realizar una interpretación particular y personal de los nuevos conocimientos aprendidos. Esta condición resulta muy enriquecedora al momento de generar actividades colectivas que impliquen un intercambio de opiniones y de reflexión en torno a un tema dado.

·     Perseverancia frente a las dificultadesque se presentan durante el proceso de aprendizaje. Dadas sus peculiares características como estudiante, el adulto buscará distintas alternativas para revertir situaciones complicadas que pongan en riesgo el cumplimiento de sus objetivos. Por ejemplo, releer un párrafo cuando en la primera lectura no se ha comprendido completamente el contenido, o comunicarse con su tutor o compañeros de estudio para recibir apoyo.

·     Necesidades relativas a la estructura de los contenidos. El adulto requiere aprender a su ritmo, lo que necesita y en el momento en el que elige hacerlo, siguiendo paso a paso su propio proceso junto a la ayuda de un guía. Demasiados estímulos, demasiada información pierde gradualmente su eficacia, por lo que el contenido debe presentar una estructura tal que permita ser abordado de acuerdo a los ritmos, estilos y capacidades del estudiante.


En conclusión, en el ámbito de la capacitación corporativa  estamos frente a un nuevo escenario en el que se hace necesario buscar nuevas alternativas de enseñanza que sean capaces de satisfacer las necesidades particulares de los  estudiantes adultos, atendiendo sus características, el entorno en el que se desenvuelven y sus estilos de aprendizaje. 
En este sentido toma especial importancia reconocer a los adultos como un tipo especial de estudiante, con necesidades específicas de formación, capacitación y actualización constante, y con características particulares derivadas de su condición de tal (ser adulto).

lunes, 4 de marzo de 2019

El aprendizaje significativo en la enseñanza de adultos en contextos académicos y organizacionales



En general las teorías constructivistas enfatizan la idea que aprender no es una tarea pasiva, sino eminentemente activa. Aprendemos haciendo e incorporando lo nuevo que vamos conociendo, a los esquemas que ya poseemos. Aquí vemos cuatro premisas básicas de este enfoque teórico:

1. El conocimiento no se transmite, sino que se construye.
2. El aprendizaje es significativo (tiene significado para un individuo) cuando consigue conectar las ideas y esquemas de conocimiento que ya posee, con los nuevos contenidos que se presentan.
3. La información no es lo mismo que conocimiento, ya que conocer significa utilizar de una manera operativa y funcional los datos conseguidos.
4. El formador tiene un papel fundamental y crítico en modelar (“andamiar”, diría Bruner) la comprensión de los nuevos contenidos que se presentan, detectando a través del diálogo sus lagunas y presentándole la información a los alumnos, en un formato adecuado a su actual nivel de conocimientos.

Este enfoque teórico sustenta una didáctica que ese orienta entonces a:

• Presentar y organizar los contenidos del aprendizaje en un modelo de instrucción problematizadora.
• Promover las instancias pedagógico-didácticas, de tal manera que los datos e informaciones les lleguen siempre a los alumnos después de una problematización.
• Enfatizar la necesidad de proporcionar un marco contextual de ideas en el que se pueda incorporar el nuevo conocimiento.
• Promover el espíritu de búsqueda e investigación de los adultos.

También, la estructuración de los contenidos de forma relacionadas y con una complejidad creciente puede facilitar un aprendizaje significativo.
Otra estrategia consiste en acompaña con ayudas visuales a los contenidos, tales como mapas conceptuales, mapas de competencias, diagramas, gráficos, imágenes, animaciones, etc.

¿Qué formas de enseñanza ayudan mejor al aprendizaje significativo?

Educadores como Rousseau, Pestalozzi, Froebel, Dewey y Freire, hace tiempo señalaron que la enseñanza más eficiente es aquella que involucra activamente a los estudiantes en forma individual o en grupo, la que trata de mostrar más las interconexiones entre las áreas de conocimiento que sus límites demarcatorios y al mismo tiempo la que trata de establecer conexiones entre lo que se aprende, lo que ya se sabe y el mundo real.

Desde esta perspectiva podríamos señalar una serie de principios que manejados prudentemente, facilitarían formas de enseñanza orientados a aprendizajes significativos y a una evaluación al servicio de esos aprendizajes. Veámoslo en forma gráfica:


Según la figura anterior, el aprendizaje significativo de los adultos dependerá de que:

Nuestra enseñanza sea coherente: Paulo Freire sostenía que la búsqueda de la coherencia entre lo que se declama y lo que concretamente se realiza es una de las principales virtudes del educador y la educadora.

Si asumimos un enfoque formativo constructivista, luego no podemos impedir, con nuestros actos, que los adultos se movilicen en forma autónoma en la búsqueda del saber y los conocimientos. Por el contrario, debemos mantener la coherencia, promoviendo, en todo momento, a partir de nuestras estrategias y métodos de enseñanza aprendizaje, su autonomía.

Conectemos el conocimiento a lo que los alumnos ya saben: Los formadores y formadoras experimentados saben que la mejor forma de motivar a sus alumnos, y sobre todo si son adultos, es vincular los temas que desarrollan en sus clases con las cuestiones que les interesan.

Por supuesto que esto no quiere decir que debamos “reducir” nuestras enseñanzas sólo a lo que les interesa a los adultos, sino “vincular didácticamente” los temas con sus intereses. Es decir,  comprende la importancia de “partir desde” los conocimientos y saberes de los educandos, pero no para quedarse en ellos revoloteando como las mariposas en torno de la luz, sino para superarlos. Esta estrategia cumple con tres premisas fundamentales de una enseñanza realmente motivadora y crítica:

1. Respetar la cultura propia de los educandos, permitiéndoles así afirmar su sentido de la identidad, elemento este último fundamental en los procesos educativos realmente críticos
2. Lograr un punto metodológico y motivacional de arranque, evitando “extrañar” a nuestros estudiantes con temas y contenidos desconocidos para ellos y, por lo tanto, desvinculados de sus intereses concretos.
3. Conseguir que los estudiantes alcancen conocimientos elaborados, referidos a la cultura organizacional y a su sociedad, para promover en ellos actitudes críticas y autonomía de pensamiento.

Es innegable que el mundo de la educación de adultos ha cambiado considerablemente en las últimas décadas. Hasta hace poco tiempo esta modalidad de enseñanza se centraba fundamentalmente en aquellas personas que no habían tenido la posibilidad de acceder al sistema escolar y que, por lo tanto, necesitaban una oportunidad de aprendizaje que atendiera sus necesidades educativas básicas. Es decir, hablábamos de educación compensatoria. Sin embargo, ya en 1930 el economista británico John Maynard Keynes predecía que los avances tecnológicos se desarrollarían a tal velocidad que superarían nuestra capacidad de atender las nuevas necesidades de la sociedad. Entraríamos, así, a una “sociedad del conocimiento”, que exigiría una adaptación continua de nuestras competencias. Si miramos el mundo, y particularmente el Chile de hoy, es indudable que los anuncios de Keynes están plenamente vigentes. Si nos centramos sólo en los aspectos laborales, podemos darnos cuenta de que ya no basta con haber aprendido un oficio o haber adquirido una profesión, sino que se exige un perfeccionamiento y una actualización permanente de los conocimientos.

Hasta el momento hemos podido apreciar que buena parte de los aprendizajes de los adultos se caracterizan por desarrollarse, generalmente, en contextos de formación no formal e informal, en los cuales toma relevancia la trascendencia de lo aprendido para la práctica laboral presente y futura. Todo ello, sin embargo, debería producirse en un entorno pedagógico-didáctico, planificado y organizado especialmente para ellos. Dadas estas características especiales de los aprendices adultos, cabe entonces preguntarnos cómo podemos generar instancias de aprendizaje significativas y didácticas que se adscriban a ellos. La respuesta metodológica a esta interrogante la podemos encontrar en "la andragogía" de la cual hablaré en otro  artículo.

viernes, 1 de marzo de 2019

El ROI de un LMS



Hace unos días, conversaba con un grupo de personas sobre la eficacia de la implementación de soluciones tecnológicas en los procesos de aprendizaje de las organizaciones, discutíamos específicamente acerca de las potencialidades que en la actualidad nos ofrecen algunas plataformas (en especial de código abierto) para la formación, ya sea que estén específicamente diseñadas para ello, como es el caso de Moodle, Dockeos o Sakai, o, que su finalidad sea más tipo social como Mahara o Elgg, o Jom social. El asunto en el que coincidíamos era que era innegable que la utilización de LMS o Learning Management System (LMS) ayudaría a una organización a reducir costos operativos de capacitación y probablemente mejorará los beneficios en cuanto a variables de tipo conectiva, socialización del conocimiento, sinergia laboral, difusión de los programas etc., pero más allá de estos planteamientos archirrepetidos por los devotos de este tipo de aplicaciones ¿cómo demostrar el retorno sobre la inversión (ROI) a una dirección ejecutiva? Como respuesta a esta interrogante uno de los participantes a esta reunión señalo una dirección Web de la compañía Estadounidense Reliant (http://reliantlive.com ) en la cual aparece un artículo llamado: How do you calculate the ROI on a Learning Management System (LMS)? En el cual se señalan los siguientes factores que avalan el retorno de la inversión de un sistema de aprendizaje basado en un LMS.
• Reducción de los costes de la gestión de programas de entrenamiento (por ejemplo, menor número de horas dedicadas a la formación de gestión)
• Disminución de los gastos de viaje con el e-learning y aulas virtuales
• El aumento de los ingresos debido al menor tiempo para adquirir una competencia (por ejemplo, un vendedor de productos profesionales si aprende más rápido a vender, más rápido empezará a vender y ello genera mayores utilidades)
• Mejorar el tiempo de salida al mercado de la formación de profesionales de ventas y socios
• Disminución de incidentes de soporte y los costos de empleados bien capacitados
• El aumento de los ingresos debido a la mayor satisfacción del cliente (por ejemplo, más rápido, mejor empleados formados ofrecer un mejor servicio al cliente)
• Reducción de los riesgos financieros y los costos de cumplimiento negligente de formación las actividades de regulación.
• Disminución del volumen de negocios de los costos de los empleados, proporcionando una mejor formación y el desarrollo.

Todos estos factores enunciados hacen innegable para cualquier directivo lo útil y estratégico de implementar un LMS dentro de sus políticas de capacitación, sin embargo estas “ventajas” son las mismas que se enunciaron hace más de 15 años cuando irrumpió con fuerza el e-learning (por lo menos a nivel conceptual) y salvo contadas excepciones, (por lo menos en Chile) no se aprecia un desarrollo y un impacto que haga que esta modalidad de formación haya generado un antes y un después en lo que a procesos formativos se refiere. Y es que en mi opinión no basta simplemente con asignarle a la tecnología cualidades mágicas de enseñanza (mucho ya hemos tenidos con magos y bufones que pretenden enseñar sobrestimulando nuestros sentidos con multimedia) pues seguimos cometiendo el error de emular en e-learning un proceso de aprendizaje similar a una sala de clase, es decir, seguir en educación en el siglo XIX  (como diría Sir Ken Robinson). Por ello es fundamental
comprender el trasfondo conceptual, epistemológico , relacional, cultural, cognitivo y emocional que implica el desarrollo de aplicaciones tecnológicas con propósitos educativos;  y es que en la actualidad hemos pasado de un modelo 1.0 a un 2.0 lo que implica un cambio tan grande como lo fue pasar de lo análogo a lo digital, ( aun así es para muchos inperceptivo) , con el uso de los LMS sucede algo parecido, no basta elegir uno de código abierto o cerrado, es necesario comprender qué , cuándo y cómo queremos enseñar, hasta donde estamos dispuestos a abrir los espacios de aprendizaje, formal e informal, y es que el uso de un LMS trae muchas ventajas, pero mal entendido, mal aplicado, planificado e implementado puede convertirse en una verdadera pesadilla (he visto proyectos millonarios caerse por falta de cantidad e interés de los usuarios) ya que la plataforma no lo esto todo, están en primera fila las necesidades de formación (se identificaron y como se hizo) y los objetivos de impacto que nos propondremos solucionar con la formación , el levantamiento de los contenidos (lo mismo que la DNC) el diseño instruccional de los programas, el desarrollo de una interface acorde al publico objetivo y por cierto la evaluación de impacto del programa en relación a los objetivos propuestos desde el comienzo de este proyecto, recién ahí podremos hablar de si hubo o no un retorno sobre la inversión en base a un programa de formación implementado a través de un LMS, considerando también que un retorno no solo es una rentabilidad numérica, también lo son la rentabilidad social, una mejora en el clima laboral, mejoras en la comunicación interna , los procesos productivos y la valoración de la organización y por cierto sus procesos de aprendizaje organizacional, ahora bien si la pregunta es simplemente si hay o no retorno al usar para capacitar masivamente un LMS…..por cierto que conviene….

martes, 26 de febrero de 2019

Uso de las TICs en los procesos de enseñanza aprendizaje

Comparto una presentación que realice a los docentes de un colegio sobre mi reflexión acerca del estado del arte del uso de las tic en los sistemas escolares….

Las TICs como soporte para las necesidades y proyectos de cambio en las organizaciones



En mi experiencia, los proyectos de cambio, lejos de ser una moda, son hoy una necesidad en las organizaciones, de hecho aquellas que no sean capaces de seguir la evolución de los cambios, quedarán irremediablemente a la zaga y, finalmente, desaparecerán.

Poco a poco las organizaciones han comprendido que la tecnología más un problema es una solución. Y esto no solo porque contribuyan a aumentar la competitividad y la eficiencia de las organizaciones, sino porque obliga a las empresas a incorporar las novedades tecnológicas para no perder posiciones frente a la competencia, así como para responder a las crecientes exigencias del entorno. Ejemplo de ello podría ser una empresa comercial que lanza su sitio de comercio electrónico (e-commerce), adelantándose a su competencia que todavía están deliberando si hacerlo o no. En líneas generales la literatura señala tres aspectos de la competitividad de las empresas en los que interviene decisivamente la tecnología de la información:

1. Los modelos operativos
2. La gestión de desempeño y la administración de los RR.HH.
3. La gestión del conocimiento

En relación al primero, la reformulación y reingeniería de los modelos operativos está reconvirtiendo aceleradamente el ámbito de las transacciones financieras y económicas. En la actualidad este tipo de transacciones están gobernadas por los sistemas informáticos (que utilizan cada vez algoritmos de inteligencia artificial más eficacez )  lo que les ha permitido avances extraordinarios en los niveles de eficiencia.

En cuanto a la “gestión del desempeño” del personal y la “administración de los RR.HH.” de las empresa también han sido mejoradas por los sistemas informáticos. Hoy existen innumerables programas de software que simplifican y optimizan enormemente la eficiencia de estas operaciones (lo cual ciertamente es cada vez más eficiente con el Big Data)

Finalmente,  y en cuanto a la gestión del conocimiento (tema que me interesa desarrollar en mayor profundidad) en la actualidad es un saber generalizado en el ámbito del Management, que el conocimiento se ha convertido en un insumo crítico para la optimización de la productividad y competitividad de las empresas. Los nuevos programas informáticos permiten operar el conocimiento en las dos dimensiones básicas del negocio: la externa y la interna. En lo externo, posibilitan el procesamiento de la información para comprender, predecir y proyectar el comportamiento de los clientes. Y en lo interno, permiten procesar, utilizar y compartir, con mucha mayor rapidez y eficiencia, tanto la información que se produce cuanto la que está latente en la compañía.
Actualmente, en el ámbito de las nuevas tecnologías de la información y comunicación se mencionan estos proyectos específicos:

ERP (Enterprise Resource Planning): Se trata de la implementación de proyectos de sistemas basados en la gestión informática que permiten optimizar la integración transaccional e informacional de las diferentes áreas que conforman la cadena de valor (value chain) de la empresa. Estamos hablando de los sectores operacionales, como abastecimiento, producción, manufactura, ventas entre otros y los sectores de soporte, como administración, finanzas, recurso humanos, etc.

SCP (Supply Chain Management): Son proyectos basados en la implementación de modelos que contribuyen a integrar la cadena logística de la compañía con sus proveedores de productos y servicios. Mediante estos sistemas se busca optimizar la operatividad del abastecimiento según los requerimientos de la demanda y los niveles de respuesta de la fuerza de trabajo disponible, con la idea de reducir la incidencia de los cargos financieros. La vinculación que se da en los hipermercados, entre sus sistemas de ventas y los de abastecimiento de sus proveedores, nos proporciona un ejemplo de estos modelos.

• CRM (Customer Relationnship Management): Estos también son modelos basados en una programación informática, que tienen por objetivo “optimizar la relación de la empresa con sus clientes”. Los CRM cubren por un lado la atención de los requerimientos y reclamos de los clientes y por otro la optimización de los procesos de ventas y campañas de marketing.

• BI (Business Intelligence): Aquí se trata de la implementación de proyectos a partir de explotar la información contenida en las bases de datos. Mediante este recurso se busca optimizar el proceso de toma de decisiones para una cada vez mejor interrelación de la compañía con sus clientes. Un ejemplo de esto, son las técnicas de predicción como el datamining.

e-Commerce: implementación de canales de ventas de productos y servicios en Internet.

• e-Procuremet: implementación de proyectos para la reducción de los costos administrativos de compras.

• E-Learning: implementación de proyectos de cambio organizacional y capacitación a través de la nueva modalidad de formación y gestión del conocimiento. Actualmente el uso de las TIC ha permitido en los procesos formativos superar las barreras de tiempo y espacio, la cobertura de grandes poblaciones es una realidad gracias al e-learning y las comunidades de aprendizaje, la multimedia ha permitido potenciar la didáctica en los procesos de enseñanza, de esta forma hoy en día las organizaciones se enfrentan a nuevos desafíos, vivimos en una época de contantes cambios y de una vorágine informativa, estamos en un mundo globalizado e interconectado, las redes sociales abarcan las diversas actividades del ser humano y la cantidad de información que circula alrededor de nosotros supera nuestra capacidad de retención y comprensión. Sin embargo, este desarrollo fenomenológicamente tecnológico es en su estructura una revolución conceptual y epistemológica cuya mínima expresión se puede reducir y definir en un círculo virtuoso de aprendizaje compuesto de: personas compartiendo información, gestionando su conocimiento y socializando lo aprendido. Estamos frente a una nueva época denominada “sociedad del conocimiento” la cual se caracteriza por tener un ritmo vertiginoso, el conocimiento ha tenido un crecimiento exponencial, se renueva a tasas cada vez más cortas y en este escenario el uso de la tecnología para fomentar el aprendizaje de los miembros de una organización más que una necesidad es una ventaja competitiva.

En conclusión, en la sociedad del conocimiento las TIC aparecen como un disparador muy significativo de diferentes proyectos. La evolución de la tecnología no nos da tregua, ya que continuamente está generando nuevas opciones, que se convierten en oportunidades para las empresas que saben capitalizarlas y en serios problemas para las que no proceden a actualizarse.

lunes, 25 de febrero de 2019

El internet de las cosas y Big Data

Interesante exposición de Theodore Hope en TED x Talks sobre estos sistemas de dispositivos de computación interrelacionados, máquinas mecánicas y digitales, objetos, animales o personas que tienen identificadores únicos y la capacidad de transferir datos a través de una red, sin requerir de interacciones humano a humano y como esto se interrelaciona con el análisis de los datos que se van generando y su vinculacion en la vida cotidiana.
 

El conocimiento en la sociedad de la información




En la actualidad es muy común escuchar que vivimos en “la sociedad de la información”, ciertamente no podemos negar el actual bombardeo comunicacional e informativo al cual estamos sometidos todo el día, pero realmente ¿que entendemos por sociedad de la información?
Desde una perspectiva histórica debemos señalar que la noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez en 1969 por Peter Drucker quien pronosticaba un tipo de sociedad que se caracterizaría por una estructura económica y social, en la que el conocimiento substituiría al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de la productividad.
Ahora bien, desde una perspectiva funcional podemos señalar que la sociedad de la información es aquella en la cual las tecnologías que facilitan la creación, distribución y manipulación de la información juegan un papel importante en las actividades sociales, culturales y económicas; emerge así la implantación de las TIC s en la cotidianeidad de las relaciones sociales, culturales y económicas en el seno de una comunidad, y de forma más amplia, eliminando las barreras del espacio y el tiempo en ellas, facilitando una comunicación ubicua y asíncrona.
Este escenario ciertamente ofrece muchas posibilidades de desarrollo estratégico en el contexto organizacional, pues plantea el desafío de cómo poder aprovechar toda esta información que fluye día a día en la red.
Así es como teóricos de diversas disciplinas han coincidido en plantear la necesidad de poder “gestionar” la información y transformarla en conocimiento de utilidad, esto ha generado acuñar el concepto de gestión del conocimiento el cual tiene acepciones que van desde la administración y gestión inteligente de los sistemas informáticos hasta el aprovechamiento del conocimiento de los miembros de una organización en pro de generar una inteligencia colectiva.
Para que podamos entender el ámbito en el que se puede aplicar la Gestión del Conocimiento, primero debemos tener más o menos claro qué significa realmente términos como información o conocimiento, los cuales muchas veces empleamos en un contexto equivocado, asumiendo que son iguales o parecidos.
Sin entrar en una discusión académica le presentamos un modelo que define cuatro conceptos, los cuales nos servirán para clasificar los distintos estados de la información, específicamente hablamos del modelo de jerarquía DIKW (Dato-Información-Conocimiento-Sabiduría) que identifica de forma sencilla y clara cuales son los distintos estadios en los que se puede encontrar lo que comúnmente conocemos como “Información” y que veremos que es un término erróneos en algunas de las situaciones en las que lo empleamos.

Siguiendo este modelo podemos identificar los siguientes elementos:

Datos: Es una representación simbólica (numérica, alfabética, algorítmica, entre otros.), un atributo o característica de una entidad. Los datos describen hechos empíricos, sucesos y entidades. Los datos aisladamente pueden no contener información relevante. Sólo cuando un conjunto de datos se examina conjuntamente a la luz de un enfoque, hipótesis o teoría se puede apreciar la información contenida en dichos datos.

Información: Conjunto de noticias o datos que se dan sobre algo o alguien. Funciona como un medio por el que se trasmite el conocimiento. Sin embargo, su recepción no implica obligatoriamente un conocimiento.

Conocimiento: Hechos, o datos de información adquiridos por una persona a través de la experiencia o la educación, la comprensión teórica o práctica de un asunto u objeto de la realidad.

Sabiduría: Posesión de profundos conocimientos sobre determinadas materias, en donde la persona puede emitir juicios valorativos sobre un asunto determinado, por ello se entiende además a la sabiduría como la capacidad de pensar o juzgar con prudencia y equidad de acuerdo a los cánones de una sociedad determinada.

En conclusión podemos ver que la información puede ser pública o privada (es decir puede estar al alcance de todos o de sólo un grupo determinado) sin embargo el conocimiento es un proceso personal, ya que depende de cada individuo. Del mismo modo a nivel cognitivo para la transmisión de la información sólo se requiere un receptor; sin embargo la transmisión del conocimiento requiere un sujeto cognoscente para ser adquirido (en el conocimiento ya intervino la inteligencia desechando la información que no sirve para lo que busca el receptor)

jueves, 21 de julio de 2016

Planificación y diseño de las acciones de capacitación en el marco de las estrategias del cambio en la organización.


Es evidente que la capacitación en las organizaciones se enmarca en la dinámica del cambio, siendo este último un dato permanente en la realidad actual de las empresas,  muchas veces como consultor me ha tocado  conocer procesos de capacitación totalmente desvinculados del desarrollo de la organización, esto se traduce en múltiples dificultades para gestionar con éxito la capacitación pues esta es solo concebida como un mero trámite a realizar y no se vislumbra su importancia e impacto.  A continuación comparto un documento sobre esta temática….

jueves, 3 de marzo de 2016

Uso de recursos TIC, aplicaciones de la WEB 2.0 con propósitos instruccionales

Comparto  estas  presentaciones que realice sobre esta temática en el marco del Taller de Nivelación en Diseño Pedagógico y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación. Dirigido a las unidades de capacitación de los servicios de salud del Ministerio de Salud de Chile.

martes, 22 de diciembre de 2015

Modelo ADDIE como base para la capacitación a distancia.

A continuación comparto una presentación de una sesión del Taller de Nivelación en Diseño Pedagógico y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación. Dirigido a las unidades de capacitación de los servicios de salud del Ministerio de Salud de Chile.

La Andragogía organizacional: teorías, técnicas, métodos y estrategias de enseñanza aprendizaje con adultos en contextos organizacionales.

A continuación comparto una presentación de una sesión del  Taller de Nivelación en Diseño Pedagógico y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación.  Dirigido a las unidades de capacitación de los servicios de salud del Ministerio de Salud de Chile.